Cuando me hice un poco mayor…

Recuerdo que, cuando papá se llevó las rueditas de la bicicleta,
cuando tomé mi primer sorbo de libertad.
Fue el en aquel momento,
Que me hice un poco mayor.

También, cuando pasé por los caminos llenos de baches,
Alternando tres pedales, una caja de cambios, y un motor,
Me hice un poco mayor.

Cuando caminé de la mano con ella,
Y sus suaves labios se encontraron con los míos.
Conocí un nuevo tipo de amor,
Me hice un poco mayor.

Cuando el banco y pupitre
Fueron comercializados por silla y cubículo,
Cuando los mensajes de WhatsApp se convirtieron en correos electrónicos,
Me hice un poco mayor.

Cuando llegó la hora de despedirse…
Para aprender y caminar nuevas calles,
Les hice prometer que no tocaran mi cuarto,
Y me hice un poco mayor.

Cuando finalmente terminé los estudios,
Y me vestí de gala para recibir un diploma,
Un nuevo capítulo aguardaba;
Y me hice un poco mayor.

Cuando llegó el momento de decir, “Si quiero”,
Y mi compañera de viaje se convirtió en mi compañera de vida,
Y al decir mis votos, mis mejillas estaban rojas en todas partes,
Me hice un poco mayor.

Cuando le saqué las ruedas de entrenamiento,
Y le ayudé a maniobrar
Y vi a mi hija tomar su primer sorbo de libertad.
Me hice un poco mayor.

Cuando me paré en la puerta y la saludé mientras se iba de casa,
Prometí mantener su habitación
Sin tocar nada,
Y me hice un poco mayor.

Cuando me paré a su lado
Mientras tomaba su diploma,
Cuando la acompañé por el pasillo a decir “si quiero”,
Me hice un poco mayor.

Cuando sus hijos corrieron a mi cuarto.
Para escuchar un cuento antes de dormir,
Y escuchar las anécdotas de un dulce viejo,
Me hice un poco mayor.

Cuando vinieron a visitar,
Con tarjetas y flores y abrazos.
Cuando me cantaron para dormir,
Cuando viví junto a ellos el último instante…
Me hice un poco mayor.

Nota de Autor:

Hice este poema un poco pensando en mis padres. Las personas que más quiero en esta vida y aquellos que siempre me protegieron al crecer.

Me di cuenta, que a medida que iba superando desafíos en la vida, iba creciendo. Y allí estaban ellos siempre para guiarme y acompañarme y, en otra forma, creciendo conmigo en cada paso.

Es uno de mis grandes favoritos y espero que les guste tanto como a mí.

Saludos

Alejandro Menéndez

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