Como un hámster corriendo en una rueda…


¿Estás agotado y sientes que no estás llegando a ninguna parte?

Es difícil dejar una vida profundamente rutinaria, incluso si la odias

John Steinbeck

¿Alguna vez te has sentido como si fueras un hámster girando en una rueda la cual no te puedes bajar? ¿Han experimentado la sensación de que la vida se mueve en una dirección reiterativa de la cual ya no tenemos control?

A veces, nuestros trabajos no nos desafían lo suficiente, ni tampoco son satisfactorios. Por momentos uno puede terminar tan frustrado que comienza a boicotear todo sin lograr nada.

Y entonces quedas atrapado en luchas inútiles con tus jefes y compañeros.

Y mientras más nos quejamos, más odiamos nuestro trabajo.

Podemos llegar a tener miedo de actuar, y que ese miedo nos frene.  Aunque nos neguemos a reconocerlo, puede llegar el momento donde nos sintamos como un hámster en una rueda.

¿Cuál es la rueda en la que estás atrapado?

Cuanto más intentamos huir de algo, menos nos damos cuenta de lo estancados que estamos.

Para intentar bajarse de la rueda del hámster, tenemos que dejar de vivir en piloto automático.

Vilayat Inayat Khan dijo:

El espíritu humano vive de la creatividad y muere en la conformidad y en la rutina. Clic para tuitear

Sin embargo, en tiempos de agotamiento, no tenemos la energía para saltar de la rueda.

Seguimos adelante…Hacer lo mismo una y otra vez parece ser una opción segura y nuestras rutinas se sienten menos exigentes. Por desgracia, las cosas no cambiarán si seguimos utilizando el mismo enfoque.

Podemos escondernos de este conflicto al seguir girando adormilados en la rueda, pero no podemos huir de nuestros problemas reales.

Y cabe destacar que las cosas que hacemos para lidiar con estas situaciones usualmente empeoran las cosas. Comemos o bebemos demasiado, compramos cosas que no necesitamos y nos desvelamos a menudo.

Al tratar de sentirnos mejor, perpetuamos nuestros problemas.

Es posible que seas una de esas personas que vive en una rueda de hámster. Y es comprensible el conflicto: pues el esfuerzo constante por huir de donde están, termina por atraparte en una rutina interminable.

Entonces, ¿Qué podemos hacer al respecto?

Primero que nada, reconozcamos que la felicidad se trata del viaje, no del destino:

Platón se acercó a la felicidad como una forma de crecimiento personal, se trata de obtener satisfacción de nuestros logros, no de lo que esos logros pueden entregarnos.

Como reafirmo Aristóteles, «la felicidad depende de nosotros mismos».

Lo cierto es que la felicidad es relativa. No es un regalo que otras personas nos dan ni algo que las cosas nos proporcionan. La felicidad es algo que creamos desde dentro, y tenemos la responsabilidad de protegerla.

Henry David Thoreau dijo: “La felicidad es como una mariposa; mientras más lo persigas, más te esquivará, pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y se sentará suavemente sobre tu hombro «.

La teoría de la adaptación hedónica.

La teoría de la adaptación hedónica describe nuestra tendencia a volver a un nivel de felicidad relativamente estable a pesar de los eventos negativos o positivos en nuestras vidas.

Un evento externo puede aumentar o disminuir nuestra felicidad. Pero, después de un tiempo, nos acostumbramos a ese nuevo nivel y luego volvemos a nuestro nivel normal de felicidad.

Un estudio de Brickman, Coates y Janoff-Bulman (en 1987) analizó dos grupos de participantes que experimentaron niveles opuestos de felicidad: uno compuesto por ganadores de lotería y el otro por personas que habían estado involucradas en accidentes que causaron parálisis.

A lo largo de la investigación, ambos grupos, que inicialmente experimentaron emociones extremas debido a sus circunstancias, finalmente regresaron a un nivel estable de felicidad.

La adaptación hedónica es engañosa. Considere este hecho: el 70% de los ganadores de la lotería quiebran dentro de los cinco años de haber ganado.

Todos sueñan con ganar mucho dinero…Creemos que todos nuestros problemas financieros se resolverán; y ganar nos hará felices. Sin embargo, el hecho de hacerse rico de la noche a la mañana hace que la gente común se sienta eufórica e invencible.

Los ganadores de la lotería típicamente comienzan a comprar todo lo que siempre quisieron tener. También dan mucho dinero a amigos y familiares. E invierten toneladas de dinero en efectivo en cosas que no puedan controlar o entender. Y se atascan en otra rueda, y vuelven a perder el control.

Entonces, ¿cómo puedes evitar quedarte atascado persiguiendo constantemente lo que crees que te hará feliz?

¿Cómo bajarnos de la rueda?

Trátate amablemente:

Todos podemos quedar atrapados en un círculo vicioso. O no lo notamos o tenemos miedo de actuar. Comienza por no ser duro contigo mismo. Agregar presiones y culpas innecesarias solo empeorará las cosas.

Sólo tienes una vida. No lo desperdicies corriendo en una rueda como un hámster.

Pausa:

Si llevas un tiempo corriendo dentro de una rueda, probablemente estás agotado. O estás persiguiendo la felicidad o huyendo de una experiencia frustrante. Antes de tomar cualquier decisión, tómate un descanso. Una pausa es el tiempo más productivo que te puedes administrar: proporcionará espacio tanto para la recuperación como para el descubrimiento personal.

Los ejercicios como la meditación y la atención plena te ayudarán a disminuir la velocidad y encontrar el enfoque en tu vida.

Tomar distancia:

Una vez que te sientas revitalizado, observa tu vida desde la distancia. ¿Por qué se ha convertido en una rueda de hámster? ¿De qué estás huyendo? ¿Por qué estás tratando de esconderte?

Deja de culpar a otras personas por tus frustraciones. Silencia la voz de la autocompasión. En lugar de desempeñar el papel de víctima, concéntrate en lo que puedes cambiar. Reflexiona sobre lo que te frustra. Una vez más, observar sin juzgar.

Vuelve a tener el control de tu vida:

En lugar de tratar de dejar algo porque no te hace sentir realizado, averigua qué es aquello que realmente te emociona.

Reflexiona sobre lo que te está atascando y sobre lo que está bien en tu actual situación. Este simple ejercicio ayuda a convertir tus frustraciones en motivación. Además, llevar un recuento diario de lo positivo en tu día a día te hará sentir más positivo al apreciar las cosas buenas de la vida.

Una vida desequilibrada se siente como una batalla constante, es un conflicto interminable entre lo que quieres y lo que tienes que hacer. Una vida bien equilibrada es menos acerca de cómo pasar tu tiempo y más acerca de cómo apreciar lo que sucede. Es un estado mental que te permite disfrutar de los buenos momentos y no quedarte atrapado en los malos.

No saltes de una rueda a otra:

A veces, al tratar de escapar de una situación frustrante, terminamos en un lugar peor. Por lo general, idealizamos lo que no sabemos y criticamos lo que es familiar. Antes de pasar a tu próximo acto, asegúrate de elegir lo correcto y no escapar de una experiencia negativa.

Evita saltar de una rueda de hámster a otra.

Conclusion:

Nótese que, para salir de este ciclo, la clave no es otra que la reflexión y la capacidad de generar una pausa en las tribulaciones de nuestra mente.

Nunca podemos actuar correctamente en medio del strees; no en lo que a nuestra felicidad corresponde. Por eso, si estás en una situación similar, primero reconoce que no la mereces y luego disponte a generar la oportunidad correcta para tomar una pausa.

Saludos a todos!

Alejandro Menéndez


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