Un nuevo comienzo, siempre amerita un brindis

      Cuando era pequeño, como les sucede a los niños sin síndrome de Peter Pan, una de las cosas que más quería era crecer. El hecho de ser mayor se relacionaba inevitablemente con la libertad, la certeza y la posibilidad inminente de más aventuras e interminables caminos. En estos días, suelo estar obligado a admitirme a mí mismo que esa perspectiva cambió y que mi comprensión de «crecer» era solo un producto de la ingenuidad juvenil. Porque, ahora que enfrento las puertas de la “adultez”, lo primero que puedo notar es que hay mucha más incertidumbre al crecer … Sigue leyendo Un nuevo comienzo, siempre amerita un brindis