El Síndrome de Diógenes:


Diógenes fue un filósofo griego que vivió en un barril en el siglo IV.

¿Alguna vez lo han visto?

Estoy seguro que alguna vez has visto, ya sea en una esquina de tu barrio o, peor aún, en algún miembro de tu familia, un hogar de extrema suciedad; de esos que se olfatean desde afuera. Y tal vez hayas visto en el inquilino de dicha propiedad, una conducta antisocial, acaparadora, teñida de paranoia y ansiedad social, mala nutrición; alejamiento y desapego.

Si esto que acabo de relatar te resuena un poco, sigue leyendo. Tal vez conozcas a alguien que padezca el síndrome de Diógenes.

Antes de comenzar, un dato curioso: ¿Qué le dijo Diógenes a Alejandro Magno?

Los cuentos antiguos explican que cuando Alejandro Magno visitó Corinto, el filósofo minimalista griego Diógenes fue la única persona que no fue a presentar sus respetos ante él.

Más tarde, Alejandro lo encontró tendido al sol y le preguntó qué podía hacer por él. A lo cual, Diógenes respondió: «Me gustaría que te apartases de entre el sol y yo».

A Alexander le sorprendió lo que él consideraba la grandeza de Diógenes y, según informes, más tarde dijo que si no fuera Alejandro, elegiría ser Diógenes.

Los contemporáneos de Diógenes, sin embargo, lo describieron en su conducta en forma negativa. Según ellos estaba mostrando una «falta de vergüenza» y un «desprecio por la organización social».


Al estar cara a cara con Alejandro Magno, Diógenes respondió: «Me gustaría que te apartases, me estás tapando el sol».

¿Cómo se define el síndrome de Diógenes?

El síndrome de Diógenes sucede, o se determina su existencia, cuando una persona no se cuida a sí misma ni a su entorno, lo que la conduce a una mala higiene y posiblemente a algunos problemas de salud y sociales. A menudo ocurre en acompañamiento con otras condiciones; como la demencia.

Las personas con la afección a menudo muestran signos de grave abandono, aislamiento social y acaparamiento. Y aunque pueden vivir en condiciones insalubres, la persona no toma una decisión consciente de hacer esto, si no que deja de notar sus respectivos actos que la llevan a potenciar este estado.

Las opiniones sobre la auto-higiene y la seguridad pueden variar entre las personas y las culturas. Como resultado, muchos de los síntomas del síndrome de Diógenes también pueden ser difíciles de evaluar y tratar de manera objetiva.

Sin embargo, una persona con esta afección puede correr el riesgo de sufrir daños debido a una higiene deficiente o al abandono de sí mismo.

Opiniones divididas en el campo:

Como el síndrome de Diógenes suele ocurrir con otras afecciones y no existen investigación contundente sobre el mismo, algunos manuales de psicología elijen no mencionarlo como una condición psiquiátrica.

El síndrome de Diógenes puede presentarse en hombres y mujeres de cualquier edad o nivel socioeconómico, pero generalmente aparece como un trastorno de conducta en las personas mayores.

Cabe destacar que las investigaciones sugieren que es más común entre las personas con inteligencia promedio, que tienen más de 60 años y que viven solas.

Alrededor del 0.05 por ciento de las personas de 60 años o más pueden tener el síndrome de Diógenes. Se considera raro, aunque existe una falta de investigación sobre su prevalencia.

Esta afección puede ser primaria o secundaria:

  • Primario: Ninguna otra condición médica existente desencadena la condición.
  • Secundaria: el síndrome resulta de otros trastornos de salud mental; como la demencia senil.

Otros nombres para el síndrome de Diógenes incluyen el síndrome de ruptura social senil o severa, el síndrome de auto-negligencia, el síndrome de la miseria senil y el síndrome de la casa desordenada.

Los síntomas del síndrome:

Los síntomas varían, pero puede haber un conjunto de características comunes, que incluyen signos de auto-abandono.

Algunos ejemplos serían:

  • conocimiento o comprensión deficiente de la auto-higiene, la salud pública o la seguridad
  • desconfianza de la sociedad o extraños
  • paranoia o desconfianza general
  • alejamiento o desapego
  • ansiedad social extrema
  • tendencias obsesivo-compulsivas
  • Acaparamiento excesivo o recogida de artículos del hogar y residuos.
  • condiciones de vida insalubres o inseguras
  • mala nutrición o dieta
  • falta de voluntad para aceptar ayuda o intervención externa
  • Temor o desconfianza de los profesionales y entornos médicos.
  • Hostilidad y agresión hacia los demás.
  • Un concepto distorsionado de la realidad.
  • Condiciones de la piel debido a una mala higiene.

Una persona con síndrome de Diógenes puede desarrollar una afección cutánea llamada dermatitis pasiva, en la cual se desarrolla una costra caliente sobre la piel. Esto suele ser debido a la falta de lavado regular.

Otra complicación que los médicos han encontrado es la mala higiene bucal, que puede provocar caries y halitosis.

La acumulación y síndrome de Diógenes:

Los investigadores han descrito el síndrome de Diógenes como «una manifestación especial del trastorno de acumulación».

El hogar de una persona con el síndrome de Diógenes puede volverse tan sucio e insalubre que otros con antecedentes culturales similares lo considerarían necesario para limpiar y despejar el medio ambiente.

El acaparamiento puede ser un peligro para la salud pública, ya que atrae insectos y roedores. La acumulación de posesiones y la basura también puede representar un peligro de incendio y dificultar el escape de la persona si se produce un incendio.

Causas del síndrome:

Todavía se están realizando investigaciones para mejorar la comprensión del síndrome de Diógenes. La mayoría de lo que la gente sabe sobre la condición proviene de estudios de casos psicológicos.

Dichos estudios se centran en individuos en lugar de grupos grandes de personas; por lo cual proporcionan un tamaño de muestra pequeño. Esto puede ser un inconveniente en la investigación: porque lo que es cierto para una persona puede no serlo para otra.

Algunas fuentes estiman que al menos la mitad de todos los casos ocurren en personas sin afecciones de salud mental anteriores.

Cuando no hay otra condición médica, los científicos sugieren que el síndrome de Diógenes puede ser una reacción de estrés, como resultado de un evento traumático, como la muerte de un ser querido.

En momentos de angustia y aflicción, las actividades cotidianas, como el cuidado personal, pueden interrumpirse o una persona puede pasarlas por alto. La falta de autocuidado, el aislamiento social extremo y el abandono son los factores que tienden a hacer que el síndrome de Diógenes se diferencie del acaparamiento.

Debido a la falta de investigación específica, existe una mala comprensión de las complicaciones de salud, sociales y mentales relacionadas con el síndrome de Diógenes.

Sin embargo, las investigaciones han demostrado que las personas con esta afección corren el riesgo de tener una vida más corta.

¿Cómo tratar a una persona con síndrome de Diógenes?

En realidad, no existe un diagnóstico formal o plan de tratamiento para el síndrome de Diógenes. La gente que lo padece se vuelve un verdadero desafío para su entorno.

Las medicaciones pueden ayudar a volver las paranoias y rechazos más agresivos algo manejable. Per estos tratamientos funcionan mejor junto con otros sistemas de apoyo que pueden operar sobre las causas subyacentes del síndrome.

Por ejemplo, los servicios de limpieza y cuidado personal pueden ayudar a disminuir la gravedad de los síntomas.

Las personas con síndrome de Diógenes a menudo temen a los hospitales y las autoridades. El individuo puede no querer o ver la necesidad de ayuda.

Es posible que rechacen la intervención médica; y esto puede llevar a complicaciones éticas y legales.

Los trabajadores de la salud en el hogar o de la comunidad pueden estar en la mejor posición para brindar asistencia.

Sin embargo, es esencial ser sensible a las necesidades y sentimientos del individuo. Si la persona siente que los trabajadores de la salud u otras personas los están atacando o juzgando, o si la intervención los hace sentir inseguros, es más probable que se nieguen a recibir más ayuda y regresen a comportamientos anteriores.

Conclusión final:

Este síndrome no es muy conocido, y rara vez
genera empatía. Los que lo sufren se vuelven ermitaños y sumamente hostiles y antisociales, incluso con sus familiares. Es importante no dejarlos de lado, o mínimamente comprenderlos. En muchos casos hay traumas sociales subyacentes y la persona muestra agresión o desprecio a la gente cercana por miedo de ser juzgados por aquellos que son más cercanos a sus corazones. Es importante no olvidar que estos actos no son solo parte de una personalidad, puede haber una enfermedad mental debajo de la superficie.

Saludos

Alejandro Ménendez


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