Ubar, la legendaria ciudad perdida de las arena.

Las ciudades en las leyendas

En estos últimos días he estado escribiendo mucho acerca de Mosel, una de las principales ciudades del universo de Gaia.

Dentro de la inmensidad de su Océano de Arena, no pude evitar hacer alusión a una ciudad perdida.

Si bien no era para nada el eje central de la trama, no pude evitar imaginar colosales estatuas enterradas en lo más recóndito del desolado paramo.

Así mismo, mientras escribía me resultaba imposible olvidar que, si la civilizacion terminara mañana — y recayéramos en un estado tribalistico — luego de algunos siglos Abu Dhabi terminaría reducida a unas hermosas ruinas futurísticas dentro del desierto oriental.

Lo curioso fue enterarme en estos días que tal suceso ya existió en nuestra historia y quedo expresado mediante el redescubrimiento de Ubar, la Atlántida de las arenas.

El descubrimiento de Ubar

En Medio Oriente existía una leyenda muy similar a la de la Atlántida en Occidente. Una ciudad de avanzada cultura y arquitectura megalítica cuyas elevadas torres de mármol y pilares finamente decorados hacían arrodillarse a cualquier visitante ante su belleza; siendo a causa de su desgraciado infortunio hundida en el desierto por una tormenta de arena. La diferencia, es que mientras la Atlántida permanece en el reino de los mitos, Ubar resultó ser una realidad.

A menudo, las historias que formulamos dan origen a islas y ciudades sólo existentes en las leyendas. Lo cierto es que Ubar hubiese permanecido en ésta lista, si no fuese porque hace 28 años un grupo de arqueólogos utilizando tecnología del programa Landsat y un complejo equipo satelital abordo del transbordador espacial Challenger detectó los rastros de las rutas de camellos utilizadas por los mercaderes para llegar a la ciudad. Consecuentemente descubriendo la ubicación de la misma y desenterrando sus restos.

Vista aérea de Ubar

Años después comenzarían las primeras excavaciones que revelarían lo que esconden los desiertos de Dhofar, al sur de la península arábiga, donde actualmente se encuentra Omán. Fue así como bastó con desenterrar poco para que arqueólogos y exploradores coincidieran en que el hallazgo se trataba, en efecto, de la mítica ciudad de Ubar.

Construida sobre una caverna de piedra caliza, sus subsuelos albergaban un lago subterráneo que abastecía el suministro de agua de los ubaríes, pero que debido al crecimiento exponencial de sus habitantes terminaría vaciándose. El suelo arcilloso perdió su humedad y sobrevino el cataclismo. Luego de tres mil años de esplendor, Ubar acabaría colapsando.

Restos de la ciudad de Ubar.

Entre sus ruinas se conservan las altas torres y sus muros adyacentes. La estructura de la ciudadela consiste en un complejo octogonal, donde cada una de sus aristas cuenta con una torre, y en cuyo salón central moraba el sultán en compañía de un centenar de personas.

Llevará años desenterrar hasta los cimientos los secretos de los ubaríes, una cultura contemporánea a la mesopotámica y de la cual muy poco se conoce, y que hasta hace pocas décadas seguía considerándosele como mito.

Una curiosidad que surgió

El conocer acerca de esta ciudad se dio por medio de estár escribiendo la continuación de Las Cenizas Del Viento. El segundo tomo tiene parte de su desarrollo en Mosel y contempla el transito por el Oceano de Arena. Me resultó increible como las leyendas de la fantasía, usualmente se corresponden con la vida real.

Muchas veces, esto se da más a menudo de lo que la gente cree. Y quise tomarme un tiempo para compartirlo.

Saludos a todos,

Alejandro Menéndez

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2 comentarios en “Ubar, la legendaria ciudad perdida de las arena.

  1. ¡Ay, qué emocionante todo! Me resulta increíble lo reciente del hallazgo (que siento que para la arqueología 28 años es re poco, jajaj). Más emoción me da saber que estará algo relacionado con Mosel y Gaia, que no veo la hora de llegar a leerla (+w+). En fin, me encantó leer el post y conocer esta leyenda real.

    Espero esté bien y le deseo la mejor de las suertes.

    ¡Saludos!

    1. Hola Gisela, que bueno verte por aquí en los comentario; siempre es un gusto contar con tu presencia en esta web 🙂
      Me alegro mucho de que te haya resultado interesante el articulo, a mi me resultó muy llamativo enterarme de algo así.

      También espero que estés muy bien y te deseo mucha suerte, Gisela
      ¡Saludos!

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